El mundo se desborda en un abismo

Breve muestra de la obra aún inédita de esta poeta española.

Foto de Álvaro Cantillano Roiz. (Ver galería completa).

el día de mañana vendrá
exactamente a la misma hora de hoy
quizás unos minutos de diferencia
es extraño porque cuántas noches me he quedado
despierta mirando las ventanas en la noche
pensando en los colores del sol y en sus rayos
mortecinos del despertar
cuantas noches despierta creyendo que el sol
no saldría porque cuántas horas llevaba
ya despierta y el sol sin salir todavía
la noche infinita en su cielo clavada en su cielo
como un telón oscuro sin final
cómo puede durar siempre la noche lo mismo
y su tiempo
cómo puede durar la noche lo mismo todas las noches
y parecer que no
que cada día se desliza en una noche distinta
en un sueño de diferentes duraciones
 
y es extraño porque cuántas noches deseando
desde mi cama infantil —el rostro suave—
que saliera el sol
y que la luz me llevara consigo a su rincón de calma
deseando una noche corta y breve como un latido
 
para que ahora yo —la misma carne—
se pregunte por qué ya no son larguísimas
—eternas—
todas las noches
todas las noches como esta
 
 
 
 
Los cielos despejados
vienen a encontrarnos
de esta manera cruel
en la mañana:
nos visten de luz,
nos recuerdan
que todo al final
acaba amaneciendo.
 
 
 
 
las ventanas abiertas recogen
los restos del paisaje en sus recodos
el sol calienta los cristales fríos
los edificios se yerguen afuera
como queriendo entorpecer
el tránsito del rayo que atraviesa
la habitación
observo cómo las baldosas se estremecen
 
como insectos diminutos
las motas de polvo se acunan
en un rayo de luz
 
 
 
 
pienso este lugar sigue siendo hostil
mientras miro desplomarse un rayo de sol
por la ventana abierta
mientras miro la superficie de tu espalda
que tiene algo de superficie de los barcos cuando llueve
más allá de esta habitación
el mundo se desborda en un abismo
inmenso
de escenas tan hostiles
como la carne fría de mi piel contra la tuya
 
 
 
 
así mi cuerpo
la desnudez
así mis manos
el abrazo
así mis días
esta luz
así mi rostro
las orillas
así mis recuerdos
el camino
así mi piel
el abrazo
así este yo
desde mi canto

Laura Villar Gómez

Nació en 1992 en Santiago de Compostela, España. Estudió Lengua y Literatura castellanas en la Universidade de Santiago de Compostela y ahí mismo cursa ahora el Máster en Estudos da Literatura e da Cultura. Ha coordinado diversos proyectos, como los ciclos de recitales en Santiago y Barcelona Poesía de bar o la revista estudiantil Paradisso. Ha colaborado con medios como Quimera y Clarín. Escribe actualmente en la revista Ocultalit y en la plataforma Liberoamérica.