El reino de la poesía: poemas de Delmore Schwartz

Selección de poemas de Delmore Schwartz, traducidos por el poeta Alain Pallais

Persistencia fotografía de Grethel Paiz

Conocimiento del verano

 

El entendimiento del verano no es la veracidad del invierno,

     ni la del otoño, ni su fruición, visión o reconocimiento:

no es la gracia de mayo, joven y echando hojas verdes,

     radiante con sus hojas blancas,

no es la astucia ni el conocimiento del dorado otoño

      ni la oscura madurez del viñedo,

tampoco es la atormentada, empapada y lluviosa ciencia del nacimiento,

     abril, o sus dolores de parto,

ni la ciencia en las convulsiones del útero, o en las enmarañadas arterias

     rotas y abiertas, raíces que se abren paso desde la oscura marga:

la agonía de la primera muestra de dolor es peor que la muerte,

     o peor que pensar en ella:

sin amapolas, sin preparativos, sin iniciación o ilusión,

     solo el comienzo, tan lejos de todo conocimiento o cualquier conclusión,

     de toda indecisión o cualquier apariencia.

El conocimiento del verano es verde, campestre,

     es la sabiduría de crecer y el reconocimiento flexible

     de la plenitud, corpulencia y redondez de la madurez,

es la inteligencia del ave y la erudición que los árboles adquieren

cuando la savia asciende hasta la hoja, hasta la flor, hasta el fruto,

esos que la raíz nunca ve y que se imagina en la oscuridad

     y en la ignorancia de la sabiduría invernal.

- La sabiduría de la fruta no es la misma que posee la raíz

     en sus indómitas tinieblas de ambición, ese estado de fe más allá de concebir

una experiencia o la satisfacción que ofrece la fruición.

El conocimiento del verano no es una imagen del saber

     tampoco es el conocimiento de la tradición o el aprendizaje.

No es la sabiduría adquirida en las altas serranías,

     no es la imagen del jardín, de manantiales ocultos

     en las lejanas montañas.

No es la mirada fija en un marco de oro,

     no son las deliberadas y atesoradas frases de los sentimientos;

es la inteligencia del gato, del ciervo, del consumado follaje,

      la flor de nieve y la fruta redonda.

Es lo que sabe el fénix de la vid y la uva al final del verano,

     cuando la uva se hincha y la manzana enrojece:

es la ciencia de la manzana madura, avanzando hacia la plenitud

     de ese momento en que cae en la podredumbre y muerte.

Pues el entendimiento del verano es tanto el de la muerte como el del nacimiento,

es tanto el de la muerte como el del suelo

de toda esa abundante, floreciente llama del renacimiento.

Es el entendimiento de la veracidad del amor y la del crecimiento:

     el conocimiento antes y después del conocimiento:

pues, en cierta forma, el entendimiento del verano no es absoluto:

     es instintivo, la naturaleza consumada, un nuevo nacimiento

     una nueva muerte para renacer, inmensamente surgir de las llamas

     del cambiante octubre, del ardiente noviembre,

     las imponentes y decadentes llamas

     creciendo cada vez más vívidas y altas

en el consumo y aniquilación del fuego otoñal.

 

El reino de la poesía

 

Es como la luz.

     Es la luz,

útil como la luz, tan amable

     y encantadora…

 

… La poesía es sin duda

más interesante, más valiosa

y ciertamente más encantadora

que las cataratas del Niágara, que el Gran Cañón, que el océano atlántico

y muchos otros fenómenos naturales.

Es tan útil y bella como la luz.

     Es ilógica

precisa, capaz de decir

uno no puede cargar la montaña, pero un poema puede llevarse a todas partes.

     Es monstruosa.

Amablemente, pues en poesía se puede expresar, en broma o en serio que:

 

“La poesía es superior a la esperanza,

pues la poesía es la paciencia y las vívidas imágenes de la ilusión.

La poesía es superior a la emoción, es mucho más exquisita;

es superior al éxito y a la victoria.

La poesía perdura en una beatitud tranquila.

Por mucho tiempo, tan fabulosa hazaña,

ha subido y bajado como fuegos artificiales.

La poesía es el animal más poderoso, más encantador

que cualquier bosque, jungla, arca, circo o zoológico pueda poseer.”

 

La poesía magnifica y enaltece la realidad:

la poesía explica que la realidad es tan magnífica como tonta:

la poesía es, de alguna forma, omnipotente;

la realidad es diversa y rica, es poderosa y vívida, pero esto no es suficiente

porque a veces es también tonta y erráticamente inteligente:

sin poesía, la realidad seria muda e incoherente,

seria rudimentaria como un rugido o la grandilocuencia del trueno:

sus peroratas se aproximan a las oraciones del incesante océano:

pues la gloria y el brillo de la realidad, sin la poesía

se destiñen como los ruborosos dramas del ocaso

                             los tristes ríos y tristes ventanas de la mañana.

 

En poesía se puede decir: Pandemonio.

     La poesía es jovial y justa. Recita:

 

     “El ocaso alude a una corrida de toros.

     Un brazo entumido finge ser una soda, efervescente.”

 

La poesía, como Lázaro, resucita del sepulcro.

Transforma al león en una esfinge o en una niña.

Le da a esa niña el esplendor del latín.

Transforma el agua en vino en cada boda de Canaán en Galilea.

Es verdad que la poesía creó al unicornio, al centauro y al fénix.

Por tanto es verdad que la poesía es un Arca eterna, un autobús

que contiene, acarrea y engendra todos los animales de la mente.

De allí que le dio y le sigue dando una voz al perdón.

Por eso es que la historia de la poesía es una historia de júbilo,

     es la historia del misterioso amor

pues la poesía provee espontánea, abundante

y libremente los cariñosos nombres

y diminutivos que el amor requiere

y sin ellos el misterio del amor no puede ser dominado.

 

La poesía es como luz, es la luz.

Cubre todo con su brillo, como el cielo azul, con la misma justicia azul.

La poesía es el sol de nuestra consciencia.

Es también el suelo para los frutos del conocimiento

          en la huerta de la existencia:

     Nos muestra los placeres de la ciudad.

     Ilumina los esquemas de la realidad.

     Es la razón de la sabiduría y la risa.

     Agudiza los silbidos del ingenio.

     Es como la mañana y sus flautas, cantando y encantando.

     Es el nacimiento y renacimiento

     del primogénito y eterno amanecer.

 

La poesía es ágil como los tigres, lista como los gatos, vívida como naranjas,

sin embargo, es inmortal: eternamente verde y floreciente;

mucho tiempo después que los faraones y césares cayeran

la poesía perdura y brilla más que los diamantes

pues es la práctica de la posibilidad.

Es:

     La realidad de la imaginación,

     la garganta de la exaltación,

     el cortejo de la posesión,

     el movimiento del sentido

     y el sentido de la mañana

     y el dominio del sentido.

 

El elogio de la poesía es la claridad en las altas montañas.

La cima de la poesía es la exaltación de las montañas.

¡Es el consumo de la consciencia en el campo matinal!

 

Cuando observas tras la ventana acuarela

 

Cuando observas vanamente desde la ventana acuarela

todo y nada están allí, y es muy claro, sin exagerar.

También es clara la pulcra impresión de un verdadero libro

marchando tal si fuera a una auténtica conclusión,

a cosechar del ilimitado, inmenso azul del cielo

la noche de los vivientes y el día de los muertos.

 

Conduzco toda una noche

hacia la manzana que ha suturado la luz del sol.

Mi simple yo no es más que un discurso

suplicando el desbordamiento de esa enorme taza,

por el oscurecido cuerpo, por la mente quieta como un friso.

El resto son solo recursos tan complejos como una dolencia.

 

 

El fantasma de Sócrates me ronda

 

El fantasma de Sócrates hoy me ronda,

notoria muerte lo ha dejado salir,

se me acerca con torpe reverencia

diciendo con su gastada voz

que desconozco e ignoro

que los maquinales caprichos del anhelo

son todas esas elecciones conscientes.

La mariposa enjaulada en su enérgica luz

es mi único día en la enorme noche del mundo.

El amor no es amor, es un niño

chupándose el dedo y mordiéndose el labio.

¡Pero tomalo todo, quizá haya más!

Desde el infinito cielo hasta el desfondado piso

con la pesada cabeza y la punta del dedo

no todo es falso, obsceno y escaso.

Sócrates está junto a mí, inmóvil,

demuestra confianza a mi titubeante placer

y mientras señala el severo azul del cielo

- ¡Viejo Noúmeno, hazte realidad, realízate!

 

Oh Amor, dulce animal

 

Oh Amor, oscuro animal

con tu rareza vas

como cualquier demente o patán:

tranquilizás a la niña

que habita, desde hace muchos años,

su soledad,

niña aterrorizada por una mirada

que nunca fue para ella.

Para ella

cepillás tu pesado pelaje.

Despacio y por horas

la observás como a un libro.

Sus atributos son tales

que nadie se atreve a observarla demasiado.

Decile que sabés muy bien

que nada puede ser tomado

cuando nada ha sido ofrecido:

para vos el tiempo ha sido perdonado:

y ya advertido por el infierno y el cielo

no podés estar equivocado.

 

 

La mente percibe el Corazón en un leve oleaje

 

En un leve oleaje, los peces se lanzan

como dedos, centrífugos, como deseos

lascivos. Y los placeres aumentan

mientras los ojos caen

en la transparencia del agua. El pequeño guijarro,

el lecho de arcilla clara, la argentada concha,

son solo una apariencia, superficial.

¿Quién pedirá más atardeceres agostizos?

¿Quién cavará las minas y perseguirá las sombras?

“Yo lo haré” respondió un Corazón aburrido “levántate, haragán”

(tembloroso labio inferior, pálido rostro con su insensible ira),

“antiguo error es la idea de sentarse quieto,

las sensaciones bebiendo, a la orilla del río,

el pasto tendido, bajo el tránsito,

como si el tiempo se detuviera

y la tarde se quedaría.

Pero no, la noche llega pronto

con sus montañas grises, con desolación,

a menos que el Amor construya su ciudad.”

 

 

Summer knowledge

 

Summer knowledge is not the winter's truth, the truth of fall,

    the autumn's fruition, vision and recognition:

It is not May knowledge, little and leafing and growing green,

    blooming out and blossoming white,

It is not the knowing and the knowledge of the gold fall and

    the ripened darkening vineyard,

Nor the black tormented, drenched and rainy knowledge of birth,

    April, and travail,

The knowledge of the womb's convulsions, and the coiled cord's

    ravelled artery, severed and cut open,

    as the root forces its way up from the dark loam:

The agony of the first knowledge of pain is worse than death,

    or worse than the thought of death:

No poppy, no preparation, no initiation, no illusion, only

    the beginning, so distant from all knowledge

    and all conclusion, all indecision and all illusion.

Summer knowledge is green knowledge, country knowledge,

    the knowledge of growing and the supply recognition

    of the fullness and the fatness and the roundness of ripeness.

It is bird knowledge and the knowing that trees possess when

The sap ascends to the leaf and the flower and the fruit,

Which the root never sees and the root believes in the darkness

    and the ignorance of winter knowledge

—The knowledge of the fruit is not the knowledge possessed

    by the root in its indomitable darkness of ambition

Which is the condition of belief beyond conception of

    experience or the gratification of fruition.

Summer knowledge is not picture knowledge, nor is it the

    knowledge of lore and learning.

It is not the knowledge known from the mountain's height, it

    is not the garden's view of the distant mountains of hidden fountain;

It is not the still vision in a gold frame, it is not the

    measured and treasured sentences of sentiments;

It is cat knowledge, deer knowledge, the knowledge of the

    full-grown foliage, of the snowy blossom and the rounding fruit.

It is the phoenix knowledge of the vine and grape near

    summer's end, when the grape swells and the apple reddens:

It is the knowledge of the ripening apple when it moves to the

    fullness of the time of falling to rottenness and death.

For summer knowledge is the knowledge of death as birth,

Of death as the soil of all abounding flowering flaring rebirth.

it is the knowledge of the truth of love and the truth of growing:

    it is the knowledge before and after knowledge:

For, in a way, summer knowledge is not knowledge at all: it is

    second nature, first nature fulfilled, a new birth

    and a new death for rebirth, soaring and rising out

    of the flames of turning October, burning November,

    the towering and falling fires, growing more and

    more vivid and tall

In the consummation and the annihilation of the blaze of fall.

 

 

 

The kingdom of poetry

 

This is like light.

     This is light,

Useful as light, as charming

     And enchanting…

 

… Poetry is certainly

More interesting, more valuable,

     and certainly more charming

Than Niagara Falls, the Grand Canyon, the Atlantic Ocean

And other much admired natural phenomena.

It is useful as light, and as beautiful

     It is preposterous

Precisely, making it possible to say

One cannot carry a mountain, but a poem can be carried all over.

     It is monstrous.

Pleasantly, for poetry can say, seriously or in play:

 

“Poetry is better than hope,

“For poetry is patience of hope, and all hope’s vivid pictures,

“Poetry is better than excitement, it is far more delightful,

“Poetry is superior to success, and victory, it endures in serene

  blessedness

“Long after the most fabulous feat like fireworks has mounted and

  fallen.

“Poetry is far more powerful and far more enchanting animal

“Than any wood, jungle, ark, circus or zoo possesses.”

 

For poetry magnifies and heighten reality:

Poetry says of reality that if it is magnificent, it is also stupid:

For poetry is, in a way, omnipotent;

For reality is various and rich, powerful and vivid, but it is not enough

Because it is disorderly and stupid or only at times, and erratically,

     intelligent:

For without poetry, reality is speechless or incoherent:

It is inchoate, like the pomp and the bombast of thunder:

Its peroration verge upon the ceaseless oration of the ocean:

For reality glows and glory, without poetry,

Fake, like the red operas of sunset

     The blue rivers and the windows of morning.

 

The arts of poetry makes it possible to say: Pandemonium.

     For poetry is gay and exact. It says:

     “The sunset resembles a bull-fight.

     “A sleeping arm feels like soda, fizzing.”

Poetry resurrect the past from the sepulchre, like Lazarus.

It transforms a lion into a sphinx and a girl.

It gives a girl the splendor of Latin.

It transforms the water into wine at each marriage in Cana of Galilee.

For it is true that poetry invented the unicorn, the centaur and the phoenix.

Hence it is true that poetry is an everlasting Ark.

An omnibus containing, bearing and begetting all the mind’s animals.

Whence it is that poetry gave and gives tongue to forgiveness

Therefore a history of poetry would be a history of joy, and a history

     of the mystery of love

For poetry provides spontaneously, abundantly and freely

The petnames and the diminutives which love requires and without

     which the mystery of love cannot be mastered.

 

For poetry is like light, and it is light.

It shines over all, like the blue sky, with the same blue justice.

For poetry is the sunlight of consciousness:

It is also the soil of the fruits of knowledge

        In the orchards of being:

     It shows us the pleasures of the city.

     It lights up the structures of reality.

     It is a cause of knowledge and laughter:

     It sharpens the whistles of the witty:

     It is like morning and the flutes of morning, chanting and enchanted.

     It is the birth and the rebirth of the first morning forever.

 

Poetry is quick as tigers, clever as cats, vivid as oranges,

Nevertheless, it is deathless: it is evergreen and in blossom; long after

     the Pharaohs and the Caesars have fallen,

It shines and endures more than diamonds,

It is because poetry is the actuality of possibility, it is

     The reality of the imagination,

     The throat of exaltation,

     The processions of possessions,

     The motion of meaning and

     The meaning of morning and

     The mastery of meaning.

 

The praise of poetry is like the clarity of the heights of the mountains.

The heights of poetry are like the exaltation of the mountains.

It is the consummation of consciousness in the country of the morning!

 

 

 

 

Out of the watercolored window, when you look

 

When from the watercolored window idly you look

Each is but and clear to see, not steep:

So does the neat print in an actual book

Marching as if to true conclusion, reap

The illimitable blue immensely overhead,

The night of the living and the day of the dead.

 

I drive in an auto all night long to reach

The apple which has sewed the sunlight up:

My simple self is nothing but the speech

Pleading for the overflow of that great cup,

The darkened body, the mind still as a frieze:

All else is merely means as complex as disease!

 

 

 

Socrates ghost must haunt me now

 

Socrates ghost must haunt me now,

Notorious death has let him go,

He comes to me with a clumsy bow,

Saying in his disused voice,

That I do not know I do not know,

The mechanical whims of appetite

Are all that I have of conscious choice,

The butterfly caged in eclectic light

Is my only day in the world's great night,

Love is not love, it is a child

Sucking his thumb and biting his lip,

But grasp it all, there may be more!

From the topless sky to the bottomless floor

With the heavy head and the fingertip:

All is not blind, obscene, and poor.

Socrates stands by me stockstill,

Teaching hope to my flickering will,

Pointing to the sky's inexorable blue

---Old Noumenon, come true, come true!

 

O Love, sweet animal

 

O Love, dark animal,

With your strangeness go

Like any freak or clown:

Appease tee child in her

Because she is alone

Many years ago

Terrified by a look

Which was not meant for her.

Brush your heavy fur

Against her, long and slow

Stare at her like a book,

Her interests being such

No one can look too much.

Tell her how you know

Nothing can be taken

Which has not been given:

For you time is forgiven:

Informed by hell and heaven

You are not mistaken.

 

 

In the slight ripple, the mind perceives the Heart

 

In the slight ripple, the fishes dart

Like fingers, centrifugal, like wishes

Wanton. And pleasures rise

as the eyes fall

Through the lucid water. The small pebble,

The clear clay bottom, the white shell

Are apparent, though superficial.

Who would ask more of the August afternoon?

Who would dig mines and follow shadows?

"I would," answers bored Heart, "Lounger, rise"

(Underlip trembling, face white with stony anger),

"The old error, the thought of sitting still,

"The senses drinking, by the summer river,

"On the tended lawn, below the traffic,

"As if time would pause,

and afternoon stay.

"No, night comes soon,

"With its cold mountains, with desolation,

unless Love build its city."

 

 

Traductor: Alain Pallais

Poeta, traductor, ilustrador y soldado nacido en Managua en 1975. Estudió arquitectura en la Universidad Nacional de Ingeniería de Nicaragua y diseño gráfico en Los Angeles City College, California. Como soldado ha adquirido diversas preparaciones técnicas y militares. En el 2004 estuvo movilizado con el US Army en Irak, donde dedicó parte de su tiempo libre a escribir poesía. Sus traducciones, poesía y gráficos han sido publicados en Álastor, Círculo de Poesía, Des Honoris Causa, Revista Hispanoamericana, La Prensa Literaria, Nicas en el Exterior. Actualmente reside en California, donde alterna la literatura con su trabajo técnico en el Departamento de …

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Autor: Delmore Schwartz

Delmore Schwartz nació el 8 de diciembre de 1913, en Brooklyn, New York. Escribió poesía y cuentos cortos. Aunque muy poco se escucha de su trabajo, para muchos, es uno de los grandes poetas norteamericanos. Allen Tate opina después de la publicación de In Dreams Begin Responsabilities (En los sueños comienzan las responsabilidades), en 1938, cuando Schwartz tenía 24 años: “El estilo poético de Schwartz es la única innovación genuina que hemos tenido desde que Pound y Elliot salieron a escena hace veinticinco años. En sus versos existe un sentimiento totalmente nuevo del lenguaje y en la versificación regular un …

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