Tres libros colombianos recientes

Fugaces —y penetrantes— revistas a literatura fresca escrita en Colombia.

Arqueo de los días

Juan Pablo Plata

Ibáñez / Uniediciones

2018

 

Juan Pablo Plata es un escritor, editor y periodista colombiano con menos años de los que supondría su carrera literaria. Su último libro se titula Arqueo de los días y recoge los intereses y las obsesiones (aunque todo interés es una obsesión) de alguien que dice sufrir del Mal de Montano con la misma satisfacción de una venérea. En el libro hay entrevistas a Juan Villoro y Enrique Vila-Matas, escritores tan entrevistados que podría pensarse que ya lo han dicho todo pero no, una entrevista depende también del que pregunta y Plata es un entrevistador sagaz, de los pocos que conservan la sana costumbre de leer lo que escriben sus entrevistados. Otro texto, breve, se llama El tiempo–Los años del ruido, y es un razonamiento inquietante sobre un supuesto estruendo ocurrido en Bogotá en el siglo XVII, tan fuerte que los años han convertido aquella historia en la prueba verídica de que la ciudad será destruída por un terremoto. También hay crónicas sobre caballos de carreras y reseñas sobre novelas colombianas.

 

 

El tiempo del ruido

Juan David Aguilar Ariza

Universidad de Antioquia / Penguin Random House

2018

 

Escribió Marx —o eso aseguran sus revisionistas, no es que me conste— que la historia se repite como tragedia y después como farsa. El horror en Colombia ha sido tan tenaz, tan persistente, que la farsa se limita a cuestiones marginales como el fútbol, los reinados de belleza o algún político distraído con ínfulas de cetólogo. Como la farsa no existe, Juan David Aguilar Ariza se inventó la historia del caudillo liberal Rodolfo García Montalbán, cuya previsible victoria en la campaña electoral de 1950 amenaza con desestabilizar los poderes políticos tradicionales. García Montalbán es secuestrado un año antes de elecciones, lo que deja al país sumido en una profunda crisis política y social que afecta desde el ejercicio del poder hasta los prostíbulos de la capital, pues las prostitutas se niegan a trabajar hasta que aparezca el candidato del pueblo. Su secuestro resulta ser tan intenso y delirante como aquel estruendo que ocurrió en Bogotá hace trescientos años. El tiempo del ruido es una de las tantas farsas que este país necesita en su imaginario.

 

 

¿Dónde estabas en el 97?

Ricardo Llinás

Publicación independiente

2017

 

A finales de los noventa vendían en Prodiscos, Tower Records o pirata —cada cual según sus capacidades, o sus necesidades, también he leído que eso lo escribió Marx— una colección de CD llamada ¿Dónde estabas tú en el…? Cada volumen recogía los éxitos musicales de un año en específico, lo que suponía dar un paseo por el reino de la nostalgia. En 1997 salió ¿Dónde estabas tú en el… 93?, un disco con los éxitos más manidos de una larga lista de agrupaciones españolas que no pegaron mucho por acá, pero que de todos modos parecía venderse bien. Veinte años después, Ricardo Llinás escribió la novela ¿Dónde estabas en el 97?, que bien podría tener como banda sonora a aquel disco finisecular. La novela cuenta la historia de un pelotón de soldados castigados a permanecer de pie hasta que aparezca un cartucho de balas robado por alguno de ellos. El castigo, que se prolonga más de lo esperado, sirve de excusa para que el protagonista describa el ridículo de la vida militar, las pequeñas alegrías de una institución repleta de hombres, y las señales que presagiaban el recrudecimiento de la guerra.

Fabián Buelvas

Nacido en Corozal (Sucre, Colombia) en 1985, es autor del libro de cuentos La hipótesis de la Reina Roja (2017, Collage). Sus cuentos y crónicas han sido publicados El Malpensante, El Heraldo, Literariedad, Cartel Urbano, Corónica y The Clinic. En 2015 fue finalista del V Premio Nacional de Cuento La Cueva. En 2017 obtuvo el Premio de Novela Distrito de Barranquilla, con Tres informes de carnaval. En 2018 ganó el VI Premio Promigas a la Mejor Crónica del Carnaval “Ernesto McCausland Sojo”. Actualmente trabaja en su segunda novela, titulada Ilusiones derivadas de un supermercado.