Nuestras madres no nos prepararon temprano para la guerra

Muestra de poesía egipcia, Deema Mahmood

Tale without fairies fotografía de Grethel Paiz 

BALCÓN Y CASA EN CASA BLANCA

 

Mientras me miraba en el horizonte, se me cayó la garganta.

Si el amor abriera ampliamente su puerta

yo no seguiría abriendo las ventanas todas las noches, aguardando.

Me miraba en los detalles de los edificios

en el polvo leve que se nubla silenciosamente

para que nadie le preste atención, con el pretexto de recuperar el esplendor.

En su quietud rumorosa su portavoz dice que me pego para esconderme o quedarme

resisto a la multitud, a la llamada de los vendedores ambulantes y a un beso dejado en la acera.

A la nube que cuelga detrás de mí le contaré mis derrotas, así como mis infinitas victorias

Confiaré a los pequeños balcones a lo largo de la calle llevar mis pesadas maletas.

Vacié mis bolsillos para ser tan leve cuando me he apegado a ti.

No esperaré a los transeúntes no por tenerles miedo

pero tragué el aire de la casa cálida y el olor de su antigua memoria.

Tal vez el amor se volvió hacia mí en aquel momento y abrió sus ventanas,

entonces mis dedos vacilaron en surgir

el bocado en mi garganta se quedó colgado entre dos ausencias.

Me extendí para que los transeúntes no piensen que tenía el ala rota

me llamó tu serpenteante marcha en mis axilas

la rosa que acaba de esparcirse en mi boca

tu nombre, que desde hace cuarenta años me provoca el mismo escalofrío al escucharlo…

 

 

LA MUERTE DE UN POETA

 

He oído que un poeta ha pasado por el cráter de la muerte

-no lo conozco-

pero el chirrido que golpeó mis oídos

presagiaba el vacío que me rodeaba.

Quizás porque los tentáculos de la muerte que en todas las direcciones surgen en mi mente son implacables

empaquetando gratis, niños, adolescentes y hermosas chicas

y pobres, vendedores con carritos, ancianos, amantes y homosexuales

y los arroja en los vertederos de cráneos, lápidas y esqueletos,

cortando de las banderas de la rendición perversos sudarios y ataúdes.

 

Un poeta muere

esto significa que la esquina del camino se vuelve más curva

significa que las tonterías brotan del vientre de la indiferencia,

y en la calle trasera, se amontonan más baches y basura

se pliegan los pinos y los robles

y el verdugo aumenta las guillotinas listas para las masacres.

 

Después de que el poeta muere caerá el muro

encima del que duerme la pérgola de jazmín

marchitarán las flores de naranjo y llorarán con arrullo las tórtolas.

El mar desembocará en el río.

La viña engendrará pasas y no brindará vino

y la chica despertará del sueño del amor.

   

El poeta rebosa del abundante amor que desborda la necesidad de la vida

ella no lo soporta tanto y se mutila.

Cuando ya esté en el ataúd

se filtrará en el ojo del sol

después de ocultarse de la vista de la muerte

y que la muerte se esconda de la mismísima muerte

que recoge su luz en bolas rodándolas por el suelo

para que otros bailen como mariposas en su camino hacia la muerte.

 

 

VUELA EL SUEÑO COMO LOS PÁJAROS

 

Vuela el sueño como los pájaros.

Lo persigo apresurada

para barrerles el camino

y me coge entre sus costados

como si fuera su hija.

Papá, mantenme contigo, que no quiero volver

porque la mudanza es agotadora

y mis ojos están abiertos desde hace mucho tiempo

pero solo veo mi sombra

que nunca deja de alcanzarme,

átame a un árbol perenne

que los caminantes contemplan

no me van a ver y yo los veré.

Este es mi pie que voló

y mi caligrafía que se fue

y mi paciencia se desvaneció

y los escombros de mi casa

y una nana que todavía recuerdo.

 

Volveremos algún día

entonces no me compadezcas ni hoy ni mañana.

Te amo porque eres anciano y yo nueva

porque eres mucho y yo poca

porque abundas de sueños.

 

 

LUEGO CAMINAS HACIA ELLA

 

La niña que plantó su corazón en sus ojos para cocinar el tiempo y los fantasmas,

ella llenó su alma con el papel de las canciones detrás de los muros

hasta estar lo suficientemente vasta

y luego, caminó despacio imitando los pequeñitos de las palomas

alimentando la espera con su pico para que pueda tolerar

¿Acaso era su memoria más enorme que el mundo y almacenó sus tristezas más de lo que se necesita

para que se vierta con toda esta ternura y coloree con su antídoto los jardines

o es que absorbió el antiguo cansancio y se llenó como huertos de fiebre?

Las mejillas crecieron en el agua del anhelo

y la eternidad en su duermevela, la contempla preparar una bolsa gigante de cirios

y ríos de fotos desde hace treinta tormentas y casas

que lleva a cuestas y luego camina hacia él.

 

 

LOS QUE REGRESAN DE LA GUERRA

 

Los que regresan de la guerra se liberan de la sombra y de los olores

no les basta un tronco que se levanta al filo de la noche

ni la miel goteando de una rosa que se pierde en la multitud.

Los paraísos se divierten en los límites de un tanque cuando nos sublevamos, y no había otro camino, así bebimos nuestras dos aguas.

No se dio cuenta el camellero cuando devolvimos las partes del "rompecabezas" de barro por fuerza en cada momento.

¿Acaso tenía amputado el brazo, entonces las palomas sorprendieron nuestras piedras en descuido de las condecoraciones?

y nos olvidamos, con nuestra burla, de apretar las mantas de la ciudad y cargar las balas en el oído de la ausencia.

 

Los que regresan de la guerra no se cortan el pelo rápidamente

les sorprende el silbido de las contusiones y vuelan ligeros en el valle de las mariposas.

Chocan contra el techo del borrar y de la hojalata

¿Por qué todavía tenemos el cerebro de los rinocerontes y los "guardaespaldas"?

tallamos todas estas rocas para cerrar las puertas

dice el Antiguo Testamento.

La Brigada del anhelo asalta las sabanas y los pantanos, deambula por emboscadas y las barreras de hormigón.

 

Este horror que se mezcla sobre el asfalto será un cinturón en medio de la plaza

(al compás de la una y media) mientras gritaban.

No hay regreso de la guerra sin derrotas ni cargas.

No hay regreso de la guerra sin deseos ni fetos.

En el seno del valle se extiende un poema "que disfrutes el sol"

quizás los que regresaron de la guerra deambulan con los buches de las aves.

La tristeza ya no basta para sostener las calderas

y la ausencia se quedó colgada en un minarete que sufre bajo el peso del humo

testificando que no hay olor sin barro o cerveza.

 

 

 

COLLAGE

 

Voy a preparar nuestro café con plumas de los cuervos para que esté lo suficientemente negro para oscurecer la habitación.

Podemos manchar nuestros cuerpos tan implacablemente hasta no querer ningún rescate.

O lo tomo como un conjuro para que no llegue el día

lo experimentaré como pintalabios que estampo sobre tus labios.

Luego guardaremos bastantes copias de nuestros labios encima del espejo

dibujaré un árbol en la pared que está enfrente de la ventana

y con la yema de mis dedos tiraré sus ramas para divertirnos y balancearnos juntos

y si debe dar fruto, me esconderé en tu pecho como un feto que deletrea el alfabeto.

 

Después de veinte años, tomaré una parte de cada oficio e insistiré en ofrecerlos para ti

para que me invites y yo apresure mi marcha a buscarte.

La fermentaré con pasas, para que quede delicioso para los alientos de tu piedra.

Cuando te diriges con palabras hacia los ángeles para que extiendan sus alas en el techo y duerman

entre tanto establecemos nuestra sombra con un rito mawlawi agradable.

No será de extrañar convertirlo en color de mi pelo

y evitar sus mechones blancos que te encienden.

Lo envejeceré, para que bebamos juntos y brindemos por nuestro placer dejando caer el firmamento como plumas para nuestros cuerpos.

Y después volemos.

 

 

PUNTO DEL MUNDO

 

Dejaré de lado todas las apuestas

y me someto a que los republicanos apaleen el asalto de las palomas.

Ahí está un hombre y una mujer, cada uno sentado en ambos extremos del Mundo

y sus piernas suspendidas con soltura y locura.

Los halcones no han de desarraigar la indocilidad de los amantes

quizás porque ambos renunciaron a la última pieza de su ropa interior.

El juego de morderse los dedos presagia el naufragio

vuelven inmediatamente a la carga y no le dan ninguna oportunidad de adivinar a la lectora de la taza de café.

Un beso vuela de este a oeste

y el mundo se pliega, el cielo cae en sus respectivos regazos y vuela el ajedrez.

 

La adivina dice que ninguno de nosotros vivirá mucho

se ahogará en el mar de Mishima después de sufrir maltrato de los delfines.

Mi madre tuvo que contar a sus gemidos y cerner su pasión juvenil, para que no se arrastrase al manantial.

La guillotina no reúne a los dos dispersos, pero no los separará

debajo del artículo de los picos rojos y las insignias de los indios

y el "Cascanueces" y "Notre-Dame de las Rosas".

y "El amor sobre la meseta de la pirámide", antes de cortarse la nariz.

 

El monje Zen pasó por aquí cuando una hormiga se dirigió hacia sí misma

cada uno de nosotros se apoya más en la roca del Mundo, la aleja, luego lo aplauden

mientras estaba inmerso en "Prolegómenos de Ibn Jaldún", recuerda las ciudades utópicas por las que pasó

y mientras nuestras piernas se balanceaban, enrollé mi falda hasta mis muslos

¿Qué he de hacer ahora para experimentar la traición? y dije con arrogancia:

Tengo un muslo muy suave más hermoso que un poema en prosa que se deslizó entre tus dedos

cuando suspiraste para estar a salvo del zumbido del bombardeo y recuperaste tus rasgos sin espejo.

 

No todas las bombas están perplejas o tienen vencimiento prescrito

una de ellas se oculta lejos de la ley de la gravedad,

confirmando a Newton su absoluto fracaso para atraer a un hombre y una mujer.

Ninguno de los dos tiene las dos mitades juntas dentro de sí mismo

mientras vacila, lo muerde el amor, la física y el síndrome de la caída en un sueño.

 

Los aristotélicos pueden decir:

“Este Mundo no será completamente apropiado mientras las leyes de la naturaleza se lancen sobre la tierra y mientras permanezca con un solo zapato.”

¡Pero un hombre y una mujer están suspendidos del techo del Mundo con suciedad y pasión

dignos de volcar los polos, cultivar la intuición,

definir nuevas coordenadas que acorten las distancias,

resolver los bloques de guerras frías y calientes,

disipar el desengaño de los tragaluces abiertos ampliamente

y plegar el Mundo en algún punto!

 

 

COMO MONTÍCULOS EN EL LOMO DEL MUNDO

 

Los poemas nos derrotaron, amado mío, cuando éramos ligeros como una plaza cuyos pliegues no fluyen.

Hay algunas contusiones que abren de nuevo la herida de nuestra derrota, y un zapapico de la multitud que señala al fuego.

El crepúsculo allí hace señales y lo veo

en el cuartel lamiéndonos las piernas y no nos importa.

Lejano eres, mi amor, como una estrella, cercano como un trozo de un azúcar.

 

Las rimas te restauran como un océano lejano y te atraen las flechas como una gaviota.

Te confunde nuestro acercamiento como palos que golpean impetuosamente contra las revueltas de los trabajadores y los campesinos.

Mientras el "Cántico de la alegría" te hace cosquillas como un bebé

el arco del violín de "Abdo Dagher" divide tus glóbulos rojos que hierven como frutos rojos

¿Desde cuándo te encuentras contigo mismo extraviado? Si los sombreros y las coronas

no se hubieran convertido en perlas y en gargantas esbeltas con himnos que relinchan en tu sangre.

 

Temblamos como dos montículos en el lomo del Mundo.

Nuestras madres no nos prepararon temprano para la guerra, ni para hacer el pan y restaurar el cristal.

Nos llevaban al agua del río para oler las crías de las libélulas y los peces

y para enfrentar el rostro del mundo sin retoques, y barrer las caras, la noche y los estantes de ladrillo,

movilizar la fragilidad hasta ciertos plazos del tiempo mientras las caravanas se abarrotan de los campos y de los salmos

y henos aquí huérfanos en el fondo del manantial, masticando el placer y la pregunta.

 

¿Por qué hemos soportado tanto quebramiento mientras nos rascábamos nuestras mejillas

como los polluelos de paloma marchitándose, y tanteando su suerte en los intentos de volar?

Nuestras piernas hundidas en las nubes devuelven la confusión de cruzar el agua hacia arriba

dividen los diccionarios en copas de uva para medir el delito perpetrado en la lengua

o distribuyen la lujuria en las cortinas del límite que no viene ni se rebela.

 

Regresamos con sandalias de nubes, dos borracheras y jaulas de frutos rojos a cuestas.

Esta plata brilla en un chal que espera la resurrección de la metáfora

en una caravana que extiende el susurro hacia el norte y no espera a los camelleros

y alberga el delta en los bolsillos de los supervivientes del asedio de los campamentos y los cantones.

 

La cueva se derrumbó sobre un espectro que abrió su pecho al naufragio

mientras las olas indiferentes a las abubillas y el muelle.

El libro soporta los testimonios

le basta con la taza del aroma y el apagón de una vela en el tiesto del miedo.

Las cestas preparan sus intenciones al molino y a los frutos los daña la seriedad.

La locura corona sus trenzas con los fastidios

¡Los espejos pulen sus palmas para la labranza y desmontan lo constante y lo mudable a la espera de una alondra!

 

No te preocupes por mis manos hendidas

la fragmentación después de la derrota es una victoria

¿Quién dijo que el cañón del tanque no se enciende con las canciones?

Los blindados de orugas aquí están latiendo con ritmo fervoroso mientras yo reforzaba el polvo en el regazo de mi decepción.

Los pasteles fracasaron en celebrar la fiesta del Aid

¡Déjame contar las espinas apretando las cuerdas de quedarme en la soledad

perforar la caña para volver a los cantos y los deseos y a criar de nuevo los conejos!

 

 

NO SOMOS PARECIDOS EN ESTE MUNDO

 

No somos parecidos en este mundo.

El vehículo blindado que nos acecha nos limpia antes de desnudarnos

esta quietud no significa mucho, ya que cegamos el ojo del mundo con una aguja.

El mundo que salta como un payaso gracioso

es el mismo que apunta sus cabezas nucleares y al napalm para matar

mientras el oportunismo salta en sus entrañas sin titubear.

¿Qué pasaría si reemplazáramos nuestras mitades en un intento de resistir?

y dijimos que la florecida parte es la mitad de la sociedad.

Con un pincel de pintar paredes, pintamos nuestras mitades superiores de verde como apoyo a los ambientalistas

y reemplazo mi pierna con una farola, para experimentar el sufrimiento de los desengañados.

Mientras tu pierna se convierte en un martillo en la mano de un tornero aprendiz

¿Qué pasaría si dijéramos: "Nada fuera del texto"?

¡Nada en él es así!

El huevo sigue siendo un huevo

y los poetas son locos comisionistas entre la realidad y el arte

 

¿Acaso te presto ahora mi sostén como cuestión de igualdad

y tomo una foto con tu pipa como anhelo injustificado de un ritual burgués?

Y entre "Trotsky" y "Lenin" podemos invertir la dirección de las hoces hacia

arriba y untarlas del azul

en un trabajo surrealista para derribar el cielo hacia abajo

y explorar la metafísica de los próximos veinte años

ordenando estrategias para enfrentar las guerras, las huelgas obreras y la gripe de los osos

y organizando carnavales de socorro y las elecciones y atraer los inversores de la Meseta del Tíbet.

 

Cuando sonó tu teléfono móvil mientras estabas degollando las dos palomas blancas

no quise detener tus palmas de teñirse,

solamente quise decir:

No son sólo los opuestos que dejan el mundo sin dormir

también tú y yo...

Aunque somos parecidos como las dos cuchillas de unas tijeras.

 

 

LA ROSA

 

La rosa es nieve derritiéndose desde la cima de una montaña.

Resolviéndose de una crisis hipóxica y de la hipotensión.

En respuesta a la represión, abre sus brazos para soltarse

 y asimilar la fotosíntesis y las picaduras de las abejas.

 

La rosa no lo reconoce en absoluto

entonces ejercita la contradicción dos veces

cuando se marchita y su tallo en su máxima frescura

y cuando está sin aroma y levanta la voz de su color.

 

La rosa no obedece a la lógica

ayer vi rosas amarillas cerrando

sus pétalos al disminuirse la luz en el ocaso

y las rosas púrpuras de mi abuela en su jardín

cuyos labios se abrían solamente de noche.

 

Nadie se atreve a acusar a la rosa de desvergüenza

ni siquiera de un hilo mínimo.

La rosa practica sexo cuando se reúne la muchedumbre en plazas públicas

y en las fiestas y los carnavales.

El polen de la flor masculina se adhiere al estigma de la flor femenina

aunque todos los ojos y las cámaras tridimensionales y cuatridimensionales

puedan seguir esto con su más mínimo detalle en el aire.

 

La rosa es un jardín trasero para los escaparates de la civilización o la dependencia y la nacionalización.

Puede utilizarse como enormes coronas.

Como ritual burgués en el que se reúnen las delegaciones y las nobles familias.

Además, una sola rosa al borde de una carretera

sirve al propósito para aquellos que se encuentran en el umbral de la pobreza.

Aunque pagarán el precio para mantener la tesorería del estado

y proteger la economía del colapso y la devaluación de la moneda.

Mientras sus crisis, necesidades y sueños se amontonan en la humedad sacrificándose por sus patrias.

 

La rosa no reconoce la paranoia

ni la fobia a las alturas y a los lugares oscuros

Ni una esquizofrenia entre los contrarios o entre las teorías y la realidad.

Se adapta rápidamente y crece, sea lo que sea

manteniendo la calidad del aroma y del color.

 

La rosa no sufre del complejo de Edipo

y está a la misma distancia de todos.

Ella no tiene premeditación ni predestinación para matar, ni para algo más

y siempre sostiene un equilibrio que asegura su efectividad e integridad.

 

La rosa no está sujeta a discriminación racial.

No reconoce identidades

no mide con doble rasero.

El olor y el color de la rosa llegan en el mismo momento

con plenitud e igualdad

para los blancos y los negros, para los pacíficos y los violentos

a pesar de la alta frecuencia de las multitudes.

 

La rosa es la fase de larva en el apiñamiento de la música.

Ella se rebela contra sí misma en una fuerte sublevación

se despega de los enfoques de la codificación y procrea el aroma o el espíritu.

En la cumbre, fluye el color de su profundidad y se hunde en él.

¡Y sube el olor en la escala de la satisfacción y la eternidad!

Traductor: Khalid Raissouni

Khalid Raissouni (Casablanca, 1965) poeta, traductor y profesor investigador en la lengua árabe y su literatura y en las hispánicas.  Fundador de la Asociación de los Amigos de Lorca con sede en Tetuán, miembro de la Unión de los Escritores de Marruecos y del Sindicato Nacional de la Prensa Marroquí. Premio Rafael Alberti de Poesía de la Consejería de Educación de la Embajada de España en Marruecos 2003, Premio Internacional Ibn-Arabi de Literatura Árabe 2017 concedido por la Editorial Sial Pigmalión Madrid y Premio Poeta del Año 2019 en Nueva York en el Festival Internacional de las Américas de …

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Autor: Deema Mahmood

Deema Mahmood (Egipto) es Licenciada en Informática y Estadística. Trabajó durante varios años como profesora en los departamentos de Informática, Matemáticas y Estadística en Facultades de Educación y Ciencias de la Salud en Abha en Arabia Saudita. Ha publicado los poemarios Las melenas del alma (Dar Adham 2015 - El Cairo), Agito el horizonte con un violín (Dar Al Ain 2017 - El Cairo), Con ternura escribe a mano su papiro (Organización General de Palacios Culturales Egipto – en prensa).

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