Cartografía de la fragilidad
En estos seis poemas,Koprivnikar construye una cartografía de la fragilidad: la nieve, la lluvia, la noche y la memoria se entrelazan en una escritura de imágenes precisas y resonancia filosófica. Traducidos por Marisa Martínez Pérsico, estos textos invitan a recorrer un paisaje donde la contemplación y la incertidumbre revelan nuevas formas de habitar el tiempo y la pérdida.
Fotografía de Aldo Vásquez
I
el día es frágil silencioso como una cáscara de huevo
afuera los árboles se quiebran
cuando la luz se refracta
lentamente detrás
las esquinas simétricas
del mundo
las hojas cayendo y la corona
hundida debajo de sus dedos
en el suelo completamente blanco
desde el rocío matutino
la mañana
continuará
todo el día
durará
hasta medianoche
y todo hasta
el último árbol
techos y luces en las ventanas
alguien (allí) está mirando la tormenta
el vuelo de minúsculos copos de nieve que se inclinan
su cuchilla al viento
alguien (desde allí) observa cómo el agua
de la lluvia llora como una viuda tras la nieve
y cuenta las estrellas en el bosque de la noche
y sus pensamientos y segundos
blancos de momentos
frágiles momentos
cuando alguien respira, aún, por él
II
la nieve se derrite entre mis manos
se convierte en gotas y fluye en ellas
la nula nada de mis nudillos
7 mil millones no 8 mil millones de personas en el mundo
corriendo entre mis manos
la nieve toda se derrite en torno a mí
cuchillas de cristal
convertidas en un mar que se desvanece despacio
en los desagües de la ciudad como un niño pequeño
que pierde a sus padres en el mundo y
no sabe dónde – en los desagües que conducen al subsuelo
Aprieto los dedos y el agua corre
y corre
corre
pasado
a golpes
corre
¿Quizá te arrepientas de haberte tomado toda la vida para aprender a vivir?
si el sol explotara en este momento
durante 8 minutos ni siquiera te darías cuenta (la luz viaja despacio)
durante 8 minutos seguiría habiendo luz en la Tierra
durante 8 minutos la luz del sol aún te calentaría.
tal vez habrías querido decir algunas cosas, con las cuales
habrían destrozado a otra gente (pero no lo hiciste)
entonces los enterraste bajo tierra
al final los reemplazarás por esos pocos minutos
por jugar al bridge por pensar en cada
caricia de miles y miles de dedos con los que
unirte hasta formar un apretón de manos único
al final los reemplazarás por esos pocos instantes
por escuchar el fado portugués, rendido
al peso de las vidas que no viviste
la luz llegará a la tierra
(en esos 8 minutos restantes)
y pequeñas plumas velarán la luz
en tu habitación tu risa brotará con raras exhalaciones
de tus pulmones, mantenlos flotando en el aire para
pensar en las gaviotas
podrían volar si no estuvieras aquí?
si en ningún sitio alguien (tú) no riera
en ese fin de este mundo y en su mente pensara
que los humanos son las únicas criaturas
capaces de llorar
capaces de sonrojarse
capaces de reír y
de besar con los labios
?
A Pedro Neto.
I
en noches como estas profecías se fabrican desde lo más hondo de los corazones
los rasgos de la cara
más hondo que en los negativos de película
en la hierba
en la espesura
lejos
remota
profundidad
y aún late
la
(te) s
, el
corazón
bajo capas y capas de materia
II
en todas partes
la noche sin fin
descendió a la tierra
en el corazón de la oscuridad
gira el eje del vacío
piel sensible
camina en la noche
quizá sea esta palabra de cinco caracteres
medidas de seguridad
cámaras
huellas dactilares
Voy a volver esta noche
La calle es un río seco.
Amanecer
con una cicatriz
en los ojos
tú
y aún la
(te) s
bajo capas y capas de materia
III
se abre camino con ventanas en espacios
transforma escenas formas y colores
percibidos por tus ojos
todas las demás dimensiones
dan
respuestas
pero esta
suena como el grito de una pesadilla
como las últimas
líneas residuales de un olor
cómo es tu olor
en una tormenta en medio de una calle?
y no vas a dejar
que la lluvia
fluya, fisicalidad, en superficie?
una gota
por un segundo segundo
por un tercio
forma charcos
se tragan a sí mismos y
tú me respiras como al ozono
asegúrate de que regresarás
como la luz
vestido
en el olor de las calles que bostezan
construido
con las tarjetas
que llevas
en el bolsillo
asegúrate de encontrar una solución
del
enigma
En el bosque
Encuentras un lugar
Donde el poema termina.