Inmóviles letras, inquietos insectos. Muestra poética del nuevo libro de poemas "Insectario" de Iván Uriarte
El poeta Iván Uriarte regresa a la escena poética con Insectario, un libro pronto a publicarse del cual ofrecemos hoy un adelanto exclusivo. A través de una serie de encuentros fortuitos con el mundo entomológico, Uriarte explora abismos personales y dimensiones desconocidas. En esta selección, el insecto deja de ser ignorado para convertirse en un mensaje esperado, en un habitante de la sábana y, finalmente, en el último acompañante de nuestra descomposición bajo la tierra.
Espejo
1
La libertad del insecto que se arrastra
en la página del libro que leo
es la mía. Enriquece el texto
les da movilidad a las inmóviles letras
varía la textura de los espacios
y de pronto recrea
mi visión a mundos perdidos
retrotráeme a desconocidos abismos
de mi ser, de mi fallida existencia
donde ambos sin posibles fines
coincidimos.
2
Pegado a la pierna de mi pantalón
reposa pequeñísima oruga
que sueña o vive.
La observo, la sostengo con mis ojos
le doy cabida
ahí donde está
en esta ya mágica noche.
7
Albino insecto
aletea desesperadamente
esta opaca mañana de invierno
en esta terrenal vida
mientras lo coloco casi inmóvil
junto a los húmedos barrotes
que nos separan y juntan.
8
El insecto que rodea mis ojos
perfora de algún modo mis gafas
espejos, espejuelos
a través de los cuales
me observa, me asedia
¿para conocerme
entablar un dialogo
nunca iniciado?
Desaparece después de auscultarme
y profundizar mi ser lectoral
que se desdobla
buscando la dimensión
del mensaje deseado
y esperado.
15
La hormiguita nocturna
aparece oronda
bordeando los contornos
del libro que leo.
Creo, me parece
que su lectura
no es ocasional
como la mía.
Tiene algo de propio
que al cerrar el libro
sigo meditando.
20
Insidiosas moscas rondan y acechan
por las tardes
cuando leo.
No solo sofocan mi placidez
interrumpiendo casi violentamente
mi lectura. No socializan
ni se pasean dócilmente
sobre el texto. Agreden
mis manos y brazos. No
aterrizan nunca
como inquietas lectoras.
¡Desprecio su indocta
insoportable ignorancia¡
22
Ellos, los insectos
nos acompañan siempre
y aunque los ignoramos
llegan, incluso, mientras dormimos
a recorrer nuestras sábanas
bajo vivo inerte cuerpo
¿Serán ellos mismos, al final
los que vendrán a agredir
el mismo frecuentado cuerpo
ya descomponiéndose bajo la profunda
tierra?